Cobra Kai 3: El cameo de Elisabeth Shue cambia la historia de Ali Mills

El cameo más esperado de la serie Cobra Kai en la temporada 3 se ha hecho de rogar, pero ha merecido la pena. Resulta que Daniel-san no contó toda la verdad y vio cosas donde no las había.

Elisabeth Shue regresó a Cobra Kai 3 como Ali Mills pero no para salvar a Miguel Díaz (Xolo Maridueña) en su faceta de cirujana de éxito en el bello estado de Colorado, como apuntaba una de las principales teorías de los fans de la serie, sino para salvar la relación de Daniel LaRusso (Ralph Macchio) y Johnny Lawrence (William Zabka), zanjar una vieja polémica que se venía arrastrando desde Karate Kid 2, hacer, de paso, justicia a su personaje, y poner un poco de sentido a y en la serie. Y no, el personaje de Elisabeth Shue no es la madre biológica de Tory Nichols (Peyton List).

Ali nunca dejó a Daniel LaRusso por un compañero de facultad cuando va a la universidad. Resulta que los celos le jugaron una mala pasada a Daniel, karateka de patada certera, pero adolescente de hormonas revueltas.

No hubo traición. “Daniel me vio hablando con mi amigo y dejé que pensara lo que quisiera”, le cuenta Ali a Amanda (Courtney Henggeler).

Como tampoco Ali Mills fue la culpable de que el Ford Super Deluxe del 47 que Miyagui había regalado a Daniel terminara como el Rosario de la Aurora.

Los frenos estaban mal, Ali se había dado cuenta, se lo había dicho al personaje de Ralph Macchio, pero Daniel-san no le había hecho caso y la mecánica, al final, jugó en su contra. Y a Daniel todo el cacao que tenía en la cabeza se le hizo una tableta de proporciones épicas; además de un caso de estudio de cabezonería y orgullo adolescente (cuando Elisabeth Shue le pregunta en el episodio 10 de la temporada 3 de Cobra Kai a Daniel si le echo la culpa a ella y Daniel dice que no es un ejercicio de revisionismo nostálgico, además de un guiño a los fans de la saga original, porque Daniel, con su esmoquin azul cuñado le larga el muerto a Ali). Así que, señores que vimos Karate Kid 2 y nos sentimos traicionados hace treinta años, es hora de perdonar a a Ali y pasar página. Pero esto no es para lo que ha resucitado el personaje.

La temporada 3 de Cobra Kai hace justicia a Ali Mills porque la presenta como lo que realmente era: una adolescente que primero estuvo enamorada del personaje de Johnny Lawrence, que no solo no es tan malo, sino que no era tan malo (ahora resulta que todo lo que hizo fue como consecuencia de un desafortunado cóctel de despecho por perder a su chica y lavado de cerebro de John Kreese), y luego de Daniel. Se cometieron errores, pero es que eran adolescentes y los adolescentes ya se sabe. Pues sí, ya se sabe.

Pero lo verdaderamente interesante de haber recuperado al personaje es que se ha conjurado para la temporada 3 con sentido: el personaje de Ali Mills sirve para que de una vez por todas, después de treinta episodios, los personajes de Daniel y Johnny se reconcilien de una vez por todas y se vean como lo que realmente son, la misma cara de una misma moneda.

“Los dos creéis que solo hay una visión de las cosas. Está la tuya, la tuya y luego está la verdad. Sois iguales. Puede que os reconozcáis en el otro y lo que véis no os guste”, dice Ali. Amén a eso.