Jacobo Bucaram Pulley tendría que lavarse la boca y la consciencia antes de atreverse a aludir a Jaime Roldós Aguilera

JACOBITO ESCRIBIÓ:

«Me siento feliz y orgulloso de este encierro, porque sigue el mismo curso la historia de la persecución a la familia más honorable y luchadora del Ecuador, me siento más orgullos que nunca de ser un BUCARAM, ahora me tocó a mi porque siguendo los pasos de mi tío Don Buca, de mi tío Jaime Roldós Aguilera y de mi padre el líder de los pobres más grandes que ha tenido este país en toda su vida soberana, somos de esos hombres que desafiamos a los poderes de la sociedad, combatiendo toda clase de injusticias y abusos de poder contra los más necesitados, esta actividad termina a uno hasta costándole la vida como sucedió con mi tío Jaime Roldós…».

Santiago Roldós respondió:

La carta de Jacobo Bucaram mencionó dos veces a Jaime Roldós. Pero Santiago Roldós, el hijo menor del expresidente, le replicó:

«Jacobo Bucaram Pulley tendría que lavarse la boca y la consciencia antes de atreverse a aludir a Jaime Roldós Aguilera, por más que haya sido efectivamente su tío, por la misma coincidencia genética que hizo que mi madre, Martha Bucaram Ortiz, una mujer excepcional e íntegra, fuese hermana de un miserable traidor y ratero como Abdalá Bucaram Ortiz, insolente guardaespaldas, gángster y mercachifle de la oligarquía a la que Jaime Roldós y Martha Bucaram combatieron, y de la que nunca quisieron ser parte, a diferencia de la mafia sangrante y ominosamente arropada por la espantosa bandera del PRE y luego de FE.

«Hay muchas posibilidades de ser Bucaram y decente; no se escondan en la misma lógica de pacotilla usada por las mafias intocadas de los social y demócratas cristianos de ayer y de hoy: con todo lo sufrido en mi propia historia, con toda la violencia patriarcal sufrida por mí y mis hermanas a manos de una familia enloquecida por el poder y el dinero, no creo que los cínicos de Abdalá y sus secuaces sean peores que Alarcón, Mahuad, Lucio,el saliente ministro Richard Martínez u otros decentes especímenes de la estirpe de extractivistas y déspotas que nos gobiernan.